Suena el reloj.
Despacio,
miro cómo la luz del amanecer
se filtra
rápido
por entre mis sábanas.
Y pienso,
en todo lo que se ha ido,
y en todo lo que ha quedado.
Lo sé,
aún vivo.
Y aún seguiré oyendo
el compás del reloj.
Ese que yace
junto a mi cama,
por si en la noche,
mientras duermo,
mi corazón pierde
el incesante
ritmo del tiempo.



3 voces de lectores:
¡Menos mal que has vuelto!
Se te echaba de menos
Un beso
El tiempo, aquello que se nos "escapa" pero "vuelve" quizás siempre en un eterno presente. Maravillosas palabras. Me encanto.
muy chulo, chula!
me alegra saber que sigues vivita y coleando (y lo de coleando no es metáfora eh)...
seguiremos atentos pues...
bicos, y feliz 2011
Publicar un comentario en la entrada